El camino a la felicidad no es recto, existen curvas
llamadas "equivocaciones", semáforos llamados "amigos", luces de
precaución llamadas "familia". Túmulos de tropiezos que se deben vencer
para llegar al final. Pero sólo se logra si tienes una llanta de repuesto
llamada "decisión", un potente motor llamado "amor", un seguro
llamado "fe" y abundante combustible llamado "paciencia".
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